Trabajadores en crisis: Dolarizar el salario no recupera el poder adquisitivo de los venezolanos

La crisis económica y el poco poder de compra del bolívar llevan a los trabajadores a exigir salarios en dólares y aunque no existe una norma legal que lo establezca, el TSJ ha dictado jurisprudencia en la materia. Sin embargo, sindicatos y empleados deben entender que la recuperación de la capacidad adquisitiva no depende del tipo de moneda en la que se exprese la remuneración.

Ligia Perdomo | El Diario

 

La reconversión monetaria en agosto de 2018 condujo a un aplanamiento de las escalas salariales en la administración pública y apuntaló la hiperinflación de ese año. Desde entonces, los trabajadores han centrado sus demandas en dolarizar sus salarios.

Los contratos colectivos quedaron cercenados y hoy en día, quienes se ubiquen en el grado 1 de la clasificación perciben 1.200.000 bolívares y el profesional de más alto rango Bs. 3.500.000, dice Antonio Suárez, presidente de la Federación Nacional de Empleados Públicos (Fedeunep) para El Diario.

Chile, Ecuador y Guatemala, en ese orden, exhiben los mejores niveles de salario mínimo de América Latina con un promedio equivalente a 400 dólares. En contraste, Venezuela figura en el último lugar con 1,68 dólares, calculados a la tasa de cambio del Banco Central de Venezuela de Bs. 710.701 vigente al 23 de noviembre de 2020, o de 1,24 dólares al tipo de cambio en el mercado paralelo de Bs. 967.349.

Para esa fecha, la remuneración básica de Bs. 1.200.000 —vigente desde el 1° de noviembre y aún por oficializar– no compraba ni medio cartón de huevos, cuyo precio era de Bs. 1.750.000. Mientras en Chile el 30% del salario mínimo de 422 dólares cubre la canasta alimentaria, en Venezuela apenas alcanzó para 3,7% de la cesta mínima alimentaria (15 productos) de septiembre, según el Centro de Documentación y Análisis Social (Cendas).

Salario dolarizado

Ante la pérdida del valor de compra del bolívar por la constante depreciación del signo monetario y la persistente hiperinflación, los trabajadores, principalmente de la administración pública, han demandado dolarizar el salario o parte de él.

De acuerdo con la Organización Internacional del Trabajo (OIT), “la finalidad del establecimiento del salario mínimo es proteger a los trabajadores contra el pago de remuneraciones indebidamente bajas (…) Los salarios mínimos también pueden ser un elemento integrante de las políticas destinadas a superar la pobreza y reducir la desigualdad (…)”. Pero nada más lejos de la realidad venezolana, en la que la economía del país se ha contraído dos terceras partes y su población se ha empobrecido aceleradamente en los últimos 7 años, al punto que 96,2% de sus habitantes es pobre por ingresos, según la Encuesta Nacional de Condiciones de Vida (Encovi).

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